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Los peregrinos, empleados y voluntarios de la provincia Española de la Orden de San Juan de Dios que han venido desde la Provincia de Castilla en el norte de ese país, vieron la Histórica Casa Belmont y disfrutaron una barbacoa “Aussie” (Australiana) mientras gozaban de las vistas desde las fincas del hospital en lo alto de la colina.
“Es realmente hermoso aquí con las vistas y el ambiente campestre”, dijo la coordinadora de la visita, Carolina Rabanaque.
“La gente australiana es tan agradable, muy acogedora y amable,” añadió. “Estamos disfrutando mucho nuestro tiempo aquí.”
El hermano Juan Antonio Diego Esquivas dijo que los peregrinos, de edades entre los veinte tantos y los cincuenta y tantos, estaban alojados en el Colegio de Santa Teresa en Mascot y que iban a asistir a los eventos de la Jornada Mundial de la Juventud antes de coger el avión de vuelta a España hoy.
Perdonad la traducción tan chapuza... la noticia acaba de llegar. Panadero
Texto original en inglés del periodico el "Hawkesbury Gazette" (pincha aquí para la página original)
The district did get a taste of pilgrim action – 25 Spanish visitors descended on
The pilgrims, who are employees or volunteers from the Spanish chapter of St John of God and come from the Castille province in the country’s north, were shown around historic Belmont House and enjoyed an ‘Aussie’ barbecue while taking in the commanding views from the hospital’s hilltop grounds.
“It’s absolutely beautiful out here with the views and the country atmosphere,” tour co-ordinator Carolina Rabanaque said.
“The Australian people are so nice, very welcoming and very helpful,” Ms Rabanaque said. “We are enjoying our time here very much.”
Brother Juan Antonio Diego Esquivas said the pilgrims, who ranged in age from mid 20s to late 50s, were staying at St Therese’s School in Mascot and would be attending all the WYD events, before flying back home today.
Esta historia es de un padre Australiano que realizaba año a año el Ironman de Australia, y su mayor ilusión era competir al lado de su hijo dicha prueba, el cual - y por desgracia -nació con parálisis cerebral. El Australiano nunca vio la situación de su hijo como obstáculo y entrenó muy fuerte - junto con su hijo - por varios años hasta que llego la hora. El australiano de aproximadamente 60 años inscribió a su hijo y a él mismo al Ironman de Australia. Esta es una prueba para gente grande… realmente gente con mentalidad ganadora, ejemplar, y con convicciones realmente fuertes, y terminar un Ironman es algo fuera de este mundo. La prueba esta compuesta de tres partes comenzando casi siempre al amanecer:




